Hace casi un año el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos eligió Tarragona como la sede de los Juegos para el 2017 . El certamen se presentó y sigue siendo el proyecto bandera del actual Ayuntamiento de Tarragona, pero el tiempo corre y no precisamente a su favor. El secretario de Estado del Deporte advirtió hace unos días que no hay dinero para Tarragona 2017 y la Generalitat no prevé, por ahora, partida alguna. Y aunque los interrogantes sobre la viabilidad económica de Tarragona 2017 son cada vez mayores, el Ayuntamiento no da su brazo a torcer. La crisis ha obligado a rebajar las expectativas. Cuando se designó la ciudad sede de los Juegos (con sólo dos votos más que Alejandría), se desató la euforia. El alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, declaró exultante que "Tarragona vuelve a ser el centro del mundo, y eso hace 2.000 años que no pasaba". Apenas un año después, la situación económica no ha hecho más que empeorar y poco se ha hecho para implicar a la ciuda...