Rosell: "Me gustaría que Xavi Hernández terminara su carrera en el Barça"

El presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, se manifestó complacido de que en Nueva York existan seguidores del equipo culé con los que compartió varios momentos.

Nueva York. (EFE).- El presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, dijo en Nueva York que le gustaría que Xavi Hernández terminara su carrera con el FC Barcelona y anunció que la Junta Directiva pondrá todo su esfuerzo "para que cuelgue sus botas con el club".

"Es un referente, un jugador histórico que va a cumplir con todos los récords de participación. Haremos todo lo posible y creo que él también tiene ganas de terminar con el club", dijo el presidente del Barcelona, quien restó importancia a la ventaja que tiene el equipo sobre el Real Madrid. "Todavía hay mucha liga por delante, esto acaba de empezar", afirmó.

El dirigente azulgrana se manifestó complacido de que en Nueva York, donde agota una agenda de reuniones, haya una peña culé, con cuyos integrantes, algunos ataviados con bufandas y camisetas blaugranas, compartió hoy unos minutos.

"Me encanta que haya muchos barcelonistas en todos los grupos del mundo porque ayuda a que nuestras raíces, nuestros sentimientos, nuestro espíritu sean conocidos", dijo a Efe Rosell, quien entregó al presidente de la peña local, Jordi Esteve, una camiseta del Barcelona con la fecha de hoy.

Por su parte, los hinchas del equipo de fútbol entregaron regalos a Rosell, además de una camiseta con el número 12 y el nombre del bar donde se reúnen, a sólo unos pasos del famoso Instituto de la Moda de Nueva York (FIT), así como un carné de socio de la peña.

Rosell, que hoy se reunió con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, destacó complacido que las peñas han ido en aumento y que en la actualidad cuentan con 1.488 en todo el mundo.

El presidente del club catalán destacó que durante su encuentro con Moreno conversaron sobre la colaboración de la Fundación FC Barcelona y el BID, que firmaron en marzo de 2011.

Se refirió a la colaboración para promover proyectos a través del deporte para el desarrollo y la inclusión social de niños y jóvenes pobres en América Latina y el Caribe, que ya comenzaron en las favelas de Río de Janeiro, en Brasil, y que ahora busca extender a Argentina y México.

"Hacemos unos proyectos junto con la fundación del club en Río de Janeiro, pero también queremos hacer más en Argentina y México enseguida que podamos. Estamos trabajando juntos para ayudar a las clases desfavorecidas de estos países", indicó.

Con Unicef y Bill Gates

Mañana Rosell se reúne con el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, en la sede de la organización, tras la cual tendrá otra con Bill Gates, presidente de la Bill & Melinda Gates Foundation, en un conocido hotel en Manhattan.

Indicó que con Gates, con quien se reunió en privado en Madrid el pasado febrero, conversará sobre el proyecto que busca erradicar la poliomielitis en el mundo.

"Es un proyecto muy ambicioso que comenzó Gates, él es el artífice y el Barcelona está intentando ayudar a erradicar la enfermedad. Estamos cooperando hace tiempo, seguimos trabajando en todos los países donde hay polio para informar a los niños qué medidas tomar para que la enfermedad no les afecte", argumentó.

El jueves participará en la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas dedicada a la poliomielitis.

Rosell no escapó a las preguntas de la prensa sobre las anticipadas elecciones en Catalunya, convocadas para el próximo 25 de noviembre, y aseguró que votará "pero no le voy a explicar a nadie, excepto a mi mujer, a quien voy a votar".

Entre los forofos del club catalán que se dieron cita hoy en la peña estaba David Juárez, de Barcelona, radicado en Nueva York, quien aseguró que visitar el lugar "es como estar en casa".

"Vengo cada semana a ver los partidos. Es una manera de encontrarse con la gente de Barcelona" dijo Juárez, a quien le parece "perfecto" que en una ciudad como Nueva York haya una peña.

El venezolano Raúl Chirino visita la peña desde hace diez años y recordó que su pasión por el Barcelona la heredó de su padre.

La Vanguardia